cultura

Revista Semana rindió homenaje al exprezidente checo Václav Havel

Por: Andrés Bermúdez Liévano.

Pocos países se han dado el lujo de elegir a un dramaturgo o a un intelectual como presidente. Pero la República Checa no es un país convencional y tampoco lo era Václav Havel, el hombre que lideró la Revolución de Terciopelo en la antigua Checoslovaquia y la transición a la democracia tras 40 años bajo el comunismo. El escritor checo, firme creyente en la lucha no violenta y eterno candidato al Premio Nobel de Paz, murió en Praga a los 75 años el 18 de diciembre de 2011.

Diferentes sociedades han encontrado diversas maneras de resistir al autoritarismo. Si en Polonia se hizo frente al comunismo desde los sindicatos obreros y las iglesias católicas, en Checoslovaquia la resistencia se gestó desde la cultura: en los recitales clandestinos de rock y jazz, en los teatros underground y, de manera muy especial, en la literatura. Durante años, los textos de la generación más brillante de escritores checos -los novelistas Milan Kundera y Bohumil Hrabal, los poetas Jaroslav Seifert y Vladímir Holan- circularon en copias manuscritas de mano en mano, desafiando las prohibiciones del régimen.

En el centro de ese movimiento cultural y político siempre estuvo Václav Havel, un dramaturgo que escribía obras en la tradición del teatro del absurdo de Ionesco y Beckett. Nació en Praga poco antes de la invasión alemana en el seno de una familia de intelectuales que lo perdería todo con la llegada del comunismo tras la Segunda Guerra Mundial. Por su procedencia burguesa, el régimen comunista le impidió estudiar en la universidad, así que Havel comenzó a trabajar como tramoyista en el Teatro de la Balaustrada en Praga. Allí nació su amor por el teatro y por la vibrante escena cultural que se desarrollaba a puerta cerrada en el país.

Durante los años sesenta se fue gestando lentamente un proceso político, social y cultural que culminaría en 1968 con la Primavera de Praga, un modelo de socialismo con rostro humano que propuso la abolición total de la censura, la libertad de expresión y una enorme actividad cultural, y que daría el nombre a otras revoluciones pacíficas como la actual Primavera Árabe.

La Unión Soviética y Brezhnev, aterrorizados de perder su influencia en la región, lanzaron una operación relámpago y en dos días sus tanques acabaron con el sueño checo. Impotentes, pero no sin sentido del humor, los checos convirtieron la invasión en un gran acto de desobediencia civil. Las mujeres salieron bien arregladas para provocar a los soldados rusos, mientras los hombres escondían los letreros de las calles para desorientarlos. Eran protestas condenadas al fracaso, pero los checos volvían a demostrar -como ya lo habían hecho durante la invasión nazi- que el humor es su mecanismo de defensa contra el mundo.

Durante los años setenta la represión se endureció, pero como suele suceder en muchos contextos -y en Checoslovaquia de manera especial- a tiempos de mayor represión también corresponde una mayor creatividad. Los intelectuales y demás “peligros” para el socialismo, condenados de nuevo al ostracismo y obligados a trabajar en fábricas y alcantarillas, pensaban en modos alternos de circular sus textos. Así que comenzaron a producir, en la clandestinidad de sus casas y con técnicas propias de la era de Gutenberg, copias manuscritas y a máquina de sus novelas, ensayos e incluso textos científicos. Las personas leían esos textos llamados samizdat -“editado por uno mismo”- y luego los entregaban a alguien más, de modo que se aseguraba la circulación de libros que, siguiendo irónicamente el modelo socialista, no pertenecían a nadie sino a todos. En esos años Havel dirigió Edice Expedice, una de las editoriales ilegales más activas.

Cuando en 1976 los miembros de los Plastic People of the Universe, un grupo de rock psicodélico en la tradición de Frank Zappa, fueron encarcelados por subversión, unos 250 reconocidos intelectuales liderados por Havel redactaron un documento que se llamaría la Carta 77. Ese manifiesto, rápidamente prohibido y penalizado por el régimen comunista, marcó el germen de una nueva disidencia. Su impacto fue tan grande que más de treinta años después inspiró el manifiesto que exige reformas políticas y la garantía de los derechos fundamentales en China, que recibió el nombre de Carta 08 y que enviaría a su líder Liu Xiaobo a la cárcel.

Por su rol en redactar y divulgar la Carta 77, Havel fue condenado a cuatro años de cárcel. Allí escribió el ensayo El poder de los sin poder, que probablemente constituye su mayor aporte intelectual. Este texto, que comienza con una alusión irónica al Manifiesto Comunista de Marx y Engels -“Un espectro se cierne sobre Europa oriental, el espectro de la disidencia”-, circuló durante años en formato samizdat en todos los países de la Cortina de Hierro. En él, Havel estudiaba los mecanismos mediante los cuales los regímenes totalitarios mantienen en la raya a sus ciudadanos -atemorizados, aislados y callados- y los obligan a convertirse en sus cómplices tácitos. Ahí radicaba el poder del sistema.

Pero en el momento en que una persona se sale de línea, argumentaba Havel, ponía en jaque al sistema porque su pilar no es su fuerza bruta ni su red de inteligencia, sino la aceptación silenciosa de su existencia por parte de la sociedad. “Al romper las reglas del juego, se perturba el desarrollo del mismo y se lo expone como tal”, escribía Havel. A esta ruptura la llamó “vivir en la verdad”. Cualquier acción que fuese en contra del sistema, por pequeña que fuese, constituía una manera de exponerlo como mentira. Y en la medida en que esos actos de rebeldía fuesen colectivos, el sistema se iría quedando sin su base real de poder.

El régimen comunista se derrumbó finalmente en diciembre de 1989, un mes después de la caída del Muro de Berlín y tras quince días de protestas en la Plaza Wenceslao, corazón espiritual de Praga. Ese movimiento popular y no violento que fue bautizado como la Revolución de Terciopelo -tomando su nombre del Velvet Underground, la famosa banda de rock de Lou Reed en los años sesenta- comenzó con una marcha de estudiantes brutalmente reprimida por la policía y concluyó con medio millón de praguenses coreando “Havel al Castillo”.

El liderazgo de Havel al frente del movimiento ciudadano lo convirtió en la opción de mayor aceptación en las primeras elecciones democráticas. Sin un perfil político pero con una larga trayectoria construyendo consensos políticos, se convirtió en el tercer presidente democrático de un país marcado por un sino trágico, nacido tras la Primera Guerra Mundial de la unión inesperada pero lógica de dos provincias del Imperio Austro-Húngaro. Quizás no era tan sorprendente, si se tiene en cuenta que el padre de la patria, Tomáš Garrigue Masaryk, era un profesor universitario. En 1993, la República Checa y Eslovaquia acordaron una separación amistosa -el Divorcio de Terciopelo– y Havel fue de nuevo elegido presidente de los checos.

Paralelo a su carrera política, Havel desarrolló una extensa obra como dramaturgo. Sus piezas de teatro casi siempre reflexionaron, en clave absurda, sobre la vida bajo el comunismo. La más conocida, Largo desolato, aborda la crisis psicológica de un escritor que se ve constantemente presionado por el contenido de sus textos. La fiesta en el jardín explora el ascenso improbable de un hombre que busca un puesto moviendo los hilos del sistema y termina convertido en uno de sus burócratas por excelencia.

Público gira en torno a un escritor condenado a trabajar en una cervecería, cuyo jefe le exige escribir informes sobre sí mismo para la policía secreta a cambio de menos horas. Havel también se convertiría en personaje -un escritor que produce libros samizdat– en Rock n’Roll, la obra de teatro del británico Tom Stoppard sobre el auge del rock en la Praga de los sesentas.

Tal vez Havel no vaya a ser recordado nunca como uno de los mejores dramaturgos del siglo XX. Pero su valor como intelectual público, como conciencia moral de una sociedad, lo coloca en una categoría diferente, aquella en la que estarían Walter Benjamin o Hannah Arendt. Y su mayor logro será seguramente el de haber articulado el poder de quienes no lo tienen.

Fuente: Semana.com (Andrés Bermúdez Liévano). Foto 1 (CTK, Karel Vlcek), foto 2 (Knihovna Václava Havla), foto 3, foto 4, foto 5.

Conozcan más detalles sobre la exposición de los dibujos de los niños de Terezín en la emisora Desafío Online

Las representantes de Asocheca junto con la Embajadora de la República Checa en Colombia aceptaron la invitación de Teo Sánchez para presentar la exposición Siempre Volveré a Vivir en el programa Llegó La Hora de la emisora Desafío Online.

Después de las palabras de introducción por parte de la señora Embajadora Katerina Lukešová, la señora Eliška Krausová, directora de Asocheca, presentó la Asociación de amistad colombo-checa y la exposición de los dibujos de los niños judíos que durante la ocupación nazi fueron confinados en el campo de concentración en Terezín. Junto con sus colegas de Asocheca, la señora Nicole Steiner y la señora Ana Ilonka Pinzón, dieron a conocer detalles sobre el contexto de aquella época, sobre Terezín, y en base de los dibujos y poemas mostraron, cómo los niños veían la vida en el territorio ocupado y en el mismo campo de concentración, cómo a pesar de las condiciones difíciles se desarrollaba la vida cultural en Terezín, y cómo los niños a través del arte expresaron sus recuerdos, fantasías, pero también la esperanza.

Con el poema Esperanza la señora Eliška concluyó la presentación de una media hora. Según sus palabras, la exposición está a disposición para todas las instituciones, organizaciones o colegios que se muestren interesados en exhibirla. Además, en la situación actual de pandemia, la exposición ha cobrado aún más relevancia dado que demuestra cómo es posible resistir los momentos difíciles de la vida. El espacio fue dedicado también a las preguntas de los oyentes que se enfocaron, entre otros temas, en si se dio un trato especial a los menores de edad en el campo de concentración, cómo llegó la exposición hasta Colombia y cómo ha sido aceptada por los niños colombianos en diferentes partes del país. Al final, las participantes expresaron sus opiniones acerca del principal desafío que tienen las nuevas generaciones para que algo parecido nunca vuelva a suceder.

Robot, el checo más famoso, celebra su primer centenario

Texto escrito por Jaroslav Veis.

Hace unos cien años, en el pueblo de Petrovichi, cerca de la frontera ruso-bielorrusa, nació un bebé en la familia judía de los Azimov. Los padres llamaron a su hijo Isaac. Se desconoce la fecha exacta de su nacimiento; fue en algún momento entre octubre de 1919 y principios de 1920.

Sin embargo, la familia, que llegó el 3 de febrero de 1923 a bordo del RMS Baltica Nueva York desde la recién nacida Rusia soviética, asignó el 2 de enero de 1920 como fecha de nacimiento oficial al mayor de sus tres hijos y cambió la «z» por la «s» en su apellido. Más tarde, Isaac Asimov se haría tan famoso que sería mundialmente conocido.

Casi de forma simultánea al nacimiento del niño, Karel Capek, de treinta años, una estrella literaria emergente de la recién nacida Checoslovaquia, estaba pensando en una nueva obra para el Teatro Nacional de Praga. Sus héroes serían «trabajadores artificiales» o «máquinas de trabajo vivientes e inteligentes». Cuando se devanó los sesos pensando en cómo nombrarlos, primero se le ocurrió llamarlos Labors (inspirado en la palabra inglesa ‘labor’, con etimología latina ‘labore’, que significa «trabajo», pero también «trabajo duro, dureza, fatiga e incluso dolor»). Sin embargo, no estaba del todo satisfecho. Compartió sus dudas con su hermano mayor. Josef Capek era un pintor respetado, ya habían escrito algunas cosas juntos, así que Karel daba mucho crédito a su opinión.

«“Llámalos Robots”, murmuró el pintor con un pincel en la boca, y continuó pintando. Y eso fue todo», explicaría más tarde el propio Karel Capek. (La palabra es de raíz eslava, con el mismo significado que «trabajo», pero con un fuerte énfasis en la servidumbre).

Karel Capek comenzó a escribir R.U.R (el nombre completo de la corporación que dio nombre a la obra era Rossum’s Universal Robots) a principios de la década de 1920, suponiendo que el estreno mundial sería en el Teatro Nacional de Praga a finales de año. Por tanto, la obra fue publicada en noviembre de 1920 por Aventinum con una portada de Josef Capek. Sin embargo, el plan original fue cambiado drásticamente por una compañía teatral de aficionados no profesionales de la ciudad provincial de Hradec Králové. El grupo no respetó el aplazamiento del estreno en el Teatro Nacional y así el estreno mundial de R.U.R. tuvo lugar en el escenario del teatro regional, interpretado por actores aficionados y dirigido por el inspector de Ferrocarriles del Estado el 2 de enero de 1921. No se representó en el Teatro Nacional hasta el 25 de enero de 1921, más de tres semanas después. Pero allí permanecería en la cartelera durante los seis años siguientes e incluso se llegaban a vender entradas en el mercado negro.

Como el propio Isaac Asimov, el robot de Capek fue llevado a Nueva York a una edad temprana. Llegó allí incluso cuatro meses antes que el pequeño Isaac: el estreno estadounidense de R.U.R. fue puesto en escena por The Theatre Guild en el Garrick Theatre de Broadway el 9 de octubre de 1922.

El Drama colectivo en comedia introductoria y tres actos de Capek, como rezaba el subtítulo de R.U.R., se convirtió en un éxito de inmediato. Tenía sentido, Capek exploró hábilmente un tema importante de su tiempo: la influencia potencialmente destructiva de la civilización tecnológica en la sociedad (un motivo recurrente en muchas de sus otras obras) y, al mismo tiempo, creó una impresionante metáfora de advertencia sobre la modernidad siendo controlada, no tanto por ideas y valores, si no por un intelecto seguro de sí mismo y despiadadamente práctico, así como por magnates depredadores.

Ha habido muchas interpretaciones de esta metáfora, desde la opinión de que era una dura crítica al capitalismo egoísta hasta la presunción de que el autor advierte contra todo lo contrario, la amenaza de revueltas y revoluciones. Para algunos, los protagonistas de la obra eran humanos; para otros, robots.

Con la retrospectiva que nos dan cien años, tenemos a mano nuevas interpretaciones de las metáforas y figuras de Capek. La Compañía Universal de Robots de Rossum podría verse, a los ojos de hoy, como una corporación global de biotecnología, comparable en valor de activos, impulso de innovación e influencia en los asuntos mundiales, a Google, Apple y Tesla juntos. La heroína humana clave del drama, Helena Glory, es el arquetipo de una activista actual de alguna ONG mundial de derechos humanos. Los robots, productos creados por los humanos, destruyen a sus creadores al igual que nuestros inventos actuales y muchos de los productos creados por humanos podrían incluso destruir todo el planeta.

La crítica contemporánea de la obra no siempre ha sido favorable, aunque los elogios han prevalecido significativamente. En Checoslovaquia, en particular, la vanguardia cultural de izquierdas reprendió a Capek por aprovecharse de un tema pegadizo sin aportar nada nuevo; de hecho, lo calificaron como solo un kitsch sofisticado, cuyo único propósito era atraer a una audiencia internacional.

Incluso si probablemente no fue el plan original del autor, eso fue exactamente lo que pasó. R.U.R. llamó la atención del público dondequiera que la obra llegase. Ya en 1921, el drama se estrenó en Aquisgrán (Alemania), un año después en Varsovia, Belgrado y, como ya se mencionó, en Nueva York. En 1923 se representó en Londres, Viena, Berlín, Zúrich y al año siguiente en París y Tokio, Budapest y Cracovia. Las traducciones a varios idiomas europeos llegaron en la misma década, y todavía están apareciendo algunas traducciones nuevas, las más recientes a tailandés y filipino.

El drama fue reconocido por H. G. Wells, el famoso autor de La guerra de los mundos y uno de los intelectuales públicos más influyentes del mundo en su tiempo, quien más tarde impulsó la nominación de Capek al Premio Nobel. En 1938, R.U.R. se convirtió en la primera producción televisiva de ciencia ficción cuando fue presentada por la BBC como uno de sus primeras obras dramáticas.

Con la misma fuerza con que la obra invadió los escenarios mundiales, el robot nacido en la República Checa comenzó a ocupar no solo el espacio cultural mundial, sino también el científico y público. A diferencia de un ser humano, que solo puede convertirse en una celebridad mundial, el Robot se ha convertido en un fenómeno mundial, uno de los símbolos de una civilización tecnológica cada vez más poderosa.

Sin embargo, no solo el padre intelectual del robot, Karel Capek, contribuyó a su conquista del planeta. Lo mismo, si no en mayor medida, hizo su padre adoptivo, Isaac Asimov, treinta años más joven…

Para enterarse cómo siguió la historia, pueden descargar el texto completo aquí: Robot, el checo más famoso.

 

Karel Capek (1890 – 1938) fue un dramaturgo y novelista checo, uno de los más destacados escritores checos de la primera mitad del siglo XX. Estudió filosofía, y aunque publicó algunos ensayos en este campo, se dedicó, sobre todo, a la literatura de ficción y al periodismo.

De talante relativista e ideas liberales, el ascenso del nazismo provocó en él una fuerte reacción ética durante los últimos años de su vida. Fue gran amigo personal del presidente Tomás Masaryk, empresario y director del teatro Vinohardsky, además de dirigir un periódico de Praga.

Aparte de su obra R.U.R., una buena parte de sus piezas teatrales las escribió en colaboración con su hermano Josef, entre ellas, De la vida de los insectos (1921). En respuesta al peligro nazi, escribió La enfermedad blanca (1937) y La madre (1938), a modo de confrontación ética del individuo con la barbarie. En cuanto a su prosa, inicialmente en forma de relatos, se caracteriza por la riqueza de estilo y el lirismo. Por ejemplo, publicó colecciones de relatos donde se pone de manifiesto su actitud escéptica: Cuentos embarazosos (1921), Relatos de un bolsillo (1929) y Relatos del otro bolsillo (1929).

Pero su importancia como narrador se debe, sobre todo, a las novelas de ficción científica, que revelan su honda preocupación ante los peligros del progreso técnico. La fábrica de absoluto (1922) y La Krakatita (1924) son ejemplos de este género, mientras que una combinación de éste con la inquietud que le provocó la amenaza nazi le llevó a escribir La guerra de las salamandras, su novela más conocida. Frecuentó también otros géneros, como los libros de viajes.

Fuentes: BiografiasYvidas.com. Foto 1, foto 2, foto 3, foto 4, foto 5.

Programas educativos para los compatriotas – 2021

En el marco del Programa de Apoyo al Patrimonio Cultural Checo en el Exterior, aprobado para los años 2021 – 2025, también durante el año 2021 los compatriotas checos residentes en el exterior pueden elegir de la siguiente propuesta educativa:

1. Becas de estudios universitarios

Las becas están dirigidas a los compatriotas checos, y se enfocan en el estudio del idioma checo para extranjeros. Además, dependiendo del nivel de conocimiento del idioma checo y la capacidad de las universidades, es posible aplicar para otras carreras: formación para maestros del idioma y la literatura checa, historia, etnología, historia del arte y teología. De manera general, se trata de materias relacionadas con la profundización del conocimiento del idioma y la literatura checa. La condición necesaria para poder participar en el programa es un buen conocimiento del idioma checo.

Fechas para aplicar rellenando el formulario de inscripción en la página web www.dzs.cz:
 para los estudios de un semestre (septiembre de 2021 – febrero de 2022) antes del 15 de marzo de 2021.
 para los estudios de dos semestres (septiembre de 2021 – junio de 2022) antes del 15 de marzo de 2021.
 para los estudios de un semestre (febrero de 2022 – junio de 2022) antes del 15 de agosto de 2021.

Además de llenar el formulario de inscripción online, para inscribirse es necesario también entregarle a la Embajada de la República Checa en Bogotá 2 ejemplares del formulario impreso, más la hoja de vida, el certificado médico, el programa de estudios detallado, una copia del pasaporte y una carta de recomendación de parte de la asociación de compatriotas – Asocheca. Todos los documentos tienen que ser entregados a la Embajada, en caso de las dos primeras opciones, a más tardar el 19 de marzo de 2021. Los candidatos elegidos recibirán la Decisión sobre la asignación de la beca y la confirmación del alojamiento. Durante su estancia, los estudiantes reciben una beca mensual, incluyendo el recargo de alojamiento, de 9.000 CZK (el estudio de pregrado y maestría) o de 9.500 CZK (el estudio de doctorado). El subsidio para el transporte hasta la República Checa para los participantes de países fuera de Europa es de 5.000 CZK. Los participantes del programa tienen que aceptar los requisitos estipulados y realizar todo el estudio, incluyendo el período de exámenes.

2. Curso de cuatro semanas del idioma checo para compatriotas

Fecha del curso: 16 de julio – 13 de agosto de 2021
Se trata de un curso de 4 semanas designado a los compatriotas mayores de 18 años, residentes en el exterior, quienes desean aprender el idioma de sus ancestros o mejorar su conocimiento ya adquirido. Al mismo tiempo, los participantes podrán conocer la cultura checa y una parte del país. Las clases, impartidas por pedagogos con mucha experiencia, se realizan en grupos según el nivel del conocimiento del idioma. El curso consiste en un total de 120 horas, y al final todos reciben un certificado.

El formulario de inscripción (aquí) tiene que ser enviado de manera electrónica antes del 15 de marzo de 2021. El mismo debidamente llenado, impreso y firmado, junto con una copia del mismo y una carta de recomendación de parte de Asocheca tienen que ser entregados a la Embajada checa en Bogotá a más tardar el 19 de marzo de 2021. Los candidatos elegidos recibirán la confirmación de ser aceptados para el programa. Los otros candidatos pasarán a ser suplentes. A la vez, existe la posibilidad de participar en el curso como estudiantes particulares.

3. Curso de metodología de dos semanas para los compatriotas interesados en enseñar el idioma checo en el exterior

Fecha del curso: 23 de agosto – 3 de septiembre de 2021
El curso está dirigido a los profesores del idioma checo provenientes de las comunidades checas en el exterior. Los participantes serán divididos en dos grupos: profesores de las comunidades tradicionales (adultos) y pedagogos en las Escuelas Checas Sin Fronteras y escuelas similares (niños).
El propósito del curso de dos semanas intensivas consiste en mejorar y estabilizar la forma de enseñar el idioma checo. Por eso está incluida también la visita a instituciones especializadas en el idioma checo y literatura.
Se necesita rellenar un formulario online disponible en la página web de DZS antes del 15 de marzo de 2021.

El formulario de inscripción llenado, impreso y firmado junto con una copia del mismo y una carta de recomendación de parte de Asocheca tienen que ser entregados a la Embajada checa en Bogotá a más tardar el 19 de marzo de 2021. La recomendación de Asocheca debe destacar la contribución y el beneficio que el curso tendrá para el participante y su futuro uso de los conocimientos adquiridos. Los candidatos elegidos recibirán la confirmación de ser aceptados.

Más detalles sobre todos los programas pueden encontrar en la página web del Centro de la Cooperación Internacional en Educación (DZS) aquí.

Aviso importante: Por la situación epidemiológica actual, las condiciones para la entrada a la República Checa y el desarrollo de los cursos pueden cambiar.

Fuente: Embajada de la República Checa en Colombia. Foto 1, foto 2, foto 3, foto 4.

Masterclass con la documentalista checa Helena Trestíková

Hasta el 31 de enero en la sala virtual del Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM), todos los amantes del cine pueden disfrutar de una clase maestra de la directora checa Helena Trestíková. A la vez, en la misma sala virtual pueden ver una selección de sus películas.

Se trata de una de las documentalistas contemporáneas más reconocidas cuya filmografía ha sido objeto de programación en varios festivales internacionales, incluido el Rencontres internationales du documentaire de Montréal (RIDM) 2011, en el que fue calificada como “una antropóloga con la sangre fría de un periodista de guerra”. Fue invitada de honor en el Festival IDFA 2018.

En esta clase maestra, la documentalista se enfoca en los hitos que marcaron su película Mallory. Es un retrato a una adicta a las drogas completado en 2015. La protagonista de esta película tiene grandes aspiraciones de llevar una vida libre de drogas. Solo que esta vez el plan tiene éxito. Ciertamente no es una tarea fácil para Mallory, quien tiene que soportar frustraciones emocionales gigantescas en forma de novios explotadores, condiciones de vivienda infrahumanas y un estado de bienestar sádico. Pero no solo logra mantenerse alejada de las drogas, también encuentra un camino de regreso a la sociedad, encontrando un trabajo, una vivienda y finalmente inscribiéndose en un programa educativo para convertirse en trabajadora social y ayudar a personas en su misma situación.

La clase es gratuita gracias al apoyo de la Embajada de la República Checa en Colombia, dura una hora y cuenta con doblaje al español. Está disponible en la siguiente página web: www.elmamm.org.

Helena Trestíková nació en Praga en 1949. En 1970, momento de la «normalización», se unió a la FAMU (Facultad de cine y televisión) tal como Milos Forman, Jirí Menzel o Vera Chytilová, graduándose en 1975. Su película de graduación (Miracle) inicia su práctica longitudinal, ya que sigue a una pareja antes y después del nacimiento de su primer hijo. Se posicionó como una cronista cinematográfica de la sociedad que la rodea. Su obra se centra principalmente en las relaciones humanas y los problemas sociales, y se especializa en documentales de timelapse en los que sigue a sus protagonistas durante un período prolongado de tiempo. No filma a las instituciones ni a los representantes del país, sino que elige deliberadamente a ciudadanos anónimos, comunes y corrientes de una sociedad que transitaba de la República Socialista Checoslovaca a una nueva sociedad popular y democrática. Ha realizado más de 50 documentales.

Fuentes: ElMamm.org, Mzv.cz/bogota. Foto 1, foto 2.

Invitación a un encuentro en línea por el Día Internacional de Conmemoración del Holocausto

El 27 de enero se conmemorará el aniversario de los 76 años desde la liberación del campo de concentración y exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau por las tropas soviéticas. En la República Checa, este día se celebra como el Día de la Memoria de las Víctimas de Holocausto desde 2004. En el año 2005, el 27 de enero fue declarado el Día Internacional de la Conmemoración de las Víctimas del Holocausto por la Organización de Naciones Unidas.

Según informó el Ministerio de Cultura de la República Checa, este año se llevarán a cabo tres importantes eventos conmemorativos en Praga, Terezín y Jerusalén. No obstante, dada la situación epidemiológica actual, todos los eventos se realizarán en el espacio virtual, y de esta manera estarán disponibles para un círculo más amplio de personas interesadas en asistir.

A las 10 a.m. (hora central europea) empezará un encuentro conmemorativo solemne en la Sala Principal del Senado de la República Checa. El evento será transmitido por el canal de noticias de la Televisión checa – CT24.

Desde las 4 p.m. (hora central europea, es decir, desde las 9 a.m. hora colombiana) está programado el encuentro checo-israelí denominado International Holocaust Memorial Day: Remembering, Perpetuating and Pursuing Justice. Se transmitirá en línea desde Terezín y Jerusalén. El objetivo del encuentro, organizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí, el Ministerio de Igualdad Social israelí y el Ministerio de Relaciones Exteriores checo, consiste en el apoyo público a los sobrevivientes del holocausto en tiempo de la pandemia mundial. Entre los invitados especiales destaca el presidente israelí Reuven Rivlin, el ministro de relaciones exteriores Gabi Ashkenazi y el ministro de igualdad social Itzik Shmuli. En nombre de la República Checa se presentará el presidente Milos Zeman, el ministro de relaciones exteriores Tomás Petrícek y el delegado especial para el holocausto Robert Rehák.

El discurso dará también la sobreviviente del holocausto Dita Krausová, cuya historia inspiró el libro La Bibliotecaria de Auschwitz, junto con el líder de la mayoría del Senado estadounidense Charles Schumer y la vicepresidenta del Parlamento Europeo Nicola Beer. El encuentro será transmitido en el idioma inglés a través de la página de Facebook del Ministerio de relaciones exteriores de la República Checa. Pueden registrarse al evento mediante la invitación adjunta y el siguiente link.

A las 6 p.m. el Museo judío de Praga y la Comunidad judía en Praga celebran un concierto solemne en la Sinagoga Española. Podrán escuchar las composiciones de Hans Krása, Josef Myslivecek y Mauric Ravel, interpretadas por el cuarteto de Dolezal. El concierto será acompañado con una pequeña visita virtual de la Sinagoga y su nueva exposición. El evento será transmitido a través del canal de YouTube del Museo judío en Praga y el enlace estará a disposición también en las páginas web del Museo judío y la Comunidad judía en Praga.

Fuente: Ministerio de Cultura de la República Checa, Embajada de la República Checa en Colombia. Foto 1, foto 2, foto 3.

Libros checos para leer durante una cuarentena

El año nuevo en Colombia empieza con medidas restrictivas por la situación epidemiológica. Muchas personas siguen trabajando desde sus casas, o tienen que permanecer en cuarentenas obligatorias. Por tal razón, y para que puedan entretenerse durante los días de confinamiento, les presentamos la lista de libros checos, preparada por el equipo de la Radio Praga Internacional.

El objetivo del proyecto fue presentar las obras más famosas y populares de la literatura y la poesía checas de manera atractiva y a la vez llamar la atención sobre los autores contemporáneos. Además, a través de la literatura checa se ofrece una imagen de la realidad checa y la vida en el país.

En la lista encontrarán autores y libros cuya nominación resulta indiscutible. Nombres de escritores de fama mundial como Kafka, Capek, Kundera y Havel no pueden faltar. Sin embargo, la lista de las 20 obras recomendadas no se limita a estos autores, como pueden ver a continuación.

  1. Bozena Nemcová: La abuela (1855). La lectura escolar obligatoria, traducida a muchos idiomas extranjeros, destaca por la belleza del idioma empleado, es poética, armónica y original al mismo tiempo. Existe incluso una mítica versión cinematográfica del libro que todos los checos conocen.
  2. Jaroslav Hasek: Las aventuras del buen soldado Svejk (1921-1923). Esta gran novela antibélica es el libro más traducido de la literatura checa (fue traducida a casi 60 idiomas). Combina toda clase de estilos literarios y su protagonista es un personaje en el cual los checos ven reflejadas tanto sus virtudes como, y sobre todo, sus defectos.
  3. Vladislav Vancura: Markéta Lazarová (1931). La más latinoamericana de las novelas checas se caracteriza por la desmesura, por la belleza del mal despojado de toda mirada ideológica. La singularidad de su estilo y el uso de un lenguaje deliberadamente arcaico hace de esta obra mucho más que una novela histórica. La película inspirada en el libro, realizada por Frantisek Vlácil, alcanzó un gran éxito, por eso mucha gente conoce la obra más como película que como novela.
  4. Eduard Bass: El once de Klapzuba (1922). Una historia entretenida, fácil de leer y muy actual revela la pasión de los checos por el fútbol, pero también defiende el idealismo por el amateurismo que enlaza la unión familiar con la pasión desinteresada por el fútbol. En aquella época todavía no existían términos futboleros en checo, por lo tanto en el libro abundan expresiones inglesas. El libro se volvió célebre e inspiró una película, una serie de televisión y varias obras de teatro.
  5. Karel Capek: La guerra de las salamandras (1936). Se trata de un libro de notable imaginación, pero visionario, que advirtió al mundo sobre las nefastas consecuencias del fascismo. Esta obra de ciencia ficción y muy moderna para su época incluye un imperativo moral que pide a cada uno de los lectores que sean mejores personas.
  6. Michal Ajvaz: La otra ciudad (1993). Entre la ciencia ficción y el género fantástico, el libro ofrece un asombroso recorrido por Praga misteriosa y oculta, donde se mezclan lugares reales con cosas inventadas y absurdas. Aparecen animales extraños en las estatuas de la ciudad, conferencias universitarias nocturnas y un enigmático tranvía verde que se lleva a las personas para siempre. Otro elemento fundamental de la obra es su lenguaje que incluye palabras arcaicas, frases sin sentido, expresiones bellas y juegos de palabras que muestran la gramática en su esplendor.
  7. Franz Kafka: El proceso (1925). Quizás la obra más famosa del autor anticipa los peores acontecimientos del siglo XX e incluye una profunda crítica a la burocracia y los sistemas judiciales.
  8. Cómics checos. Tal vez no tan conocidos en el mundo, los cómics checos tienen una gran tradición. Entre ellos se destacan, por ejemplo, las aventuras de Las Flechas Rápidas de Jaroslav Foglar, las obras con superhéroes situadas en un ambiente comunista de Kája Saudek y los cómics contemporáneos que exploran grandes temas de la cultura y la historia del país. Una de las revistas más conocidas, dirigida para niños entre cinco y once años, se llamó Ctyrlístek.
  9. Patrik Ouredník: Europeana (2001). Este curioso ensayo histórico se volvió el libro checo más traducido de la actualidad. Se caracteriza por su estilo caótico, inconexo, al borde del absurdo que refleja el siglo que llegó como una promesa de bienestar, sin embargo, terminó mostrando el costado más horrendo de la humanidad.
  10. Ladislav Fuks: El incinerador de cadáveres (1967). Su escalofriante trama se refiere al nazismo, pero también a la manipulación de cualquier tipo de régimen. Entre el terror y el humor negro, aborda el tema del engaño de las apariencias. En 1968 tuvo una adaptación al cine que se convirtió en un clásico de la nueva ola checa.
  11. Ota Pavel: Como llegué a conocer a los peces (1974).
  12. Václav Havel: obras del teatro absurdo.
  13. Jaroslav Seifert: uno de los poetas más destacados, el único ganador checo del Premio Nobel de Literatura.
  14. Milos UrbanLas siete iglesias (1999).
  15. Bohumil Hrabal: su obra como la perla más valiosa de la literatura checa.
  16. Bianca Bellová: El lago (2016),
  17. Milan Kundera: La broma (1967).
  18. Jáchym Topol: Por el país del frío (2009).
  19. Karel Capek: La peste blanca / La enfermedad blanca (1937).
  20. Michal Viewegh: Aquellos maravillosos años perros (1992).

Seleccionando los libros para la lista, el equipo se inspiró también en una encuesta de la emisora Vltava de la Radio Checa que se realizó con motivo del centenario de la fundación de la República Checoslovaca. Expertos y críticos literarios nominaron una serie de obras de la literatura checa, y los oyentes después eligieron la mejor de ellas según su criterio. Sin embargo, no todos estos libros han sido traducidos a otros idiomas. En caso de los autores actuales, los títulos escogido se basaron en las sugerencias del Centro Literario Checo y las recomendaciones de los Centros Checos que tienen experiencia en presentar la literatura checa en ferias de libros y otros eventos similares.

En la página web de la Radio Praga Internacional aquí  pueden encontrar información detallada sobre cada obra y/o autor en la lista.

Así se celebra la Navidad en la República Checa

Este año la época de adviento y de Navidad en la República Checa ha sido marcada por las medidas epidemiológicas relacionadas con la pandemia del nuevo coronavirus. Muchas ciudades checas encendieron su alumbrado navideño y los árboles de Navidad en las plazas principales, sin embargo, no se celebraron los eventos de inauguración que suelen ser acompañados con villancicos y presentaciones culturales. En Praga, el árbol que más llama la atención de los lugareños y los turistas es un impresionante abeto de 19 metros de alto, ubicado en la Plaza de la Ciudad Vieja.

Asimismo, esta vez no se han llevado a cabo las tradicionales mercadillos de Navidad en diferentes ciudades y pueblos checos para prevenir las agrupaciones de personas. Por tal razón, las fiestas navideñas se han vivido de manera más íntima, compartiendo en familia, eso sí, manteniendo muchas de las costumbres que amenizan la atmósfera mágica de esta temporada.

Lo que no ha podido faltar es la gastronomía tradicional. A pesar de muchos cambios, los platos típicos siguen reinando en los hogares de la mayoría de las familias checas. El 24 de diciembre, que es el día más importante para los checos, la cena de Nochebuena se suele iniciar con una sopa. Frecuentemente se sirve una sopa de pescado, u otra llamada kyselica, preparada a base de agua y col, con sabor agrio. Sigue el plato principal – carpa frita con ensalada de papas.

De hecho, la carpa empezó a formar parte del menú navideño a finales del siglo XIX. En las calles de la ciudades checas es posible ver puestos con tanques con peces vivas que se matan en el momento de la venta. Otra costumbre, que se va perdiendo poco a poco, es comparar la carpa viva y tenerla en la bañera por varios días antes de matarla y prepararla para la Nochebuena. Y para atraer buena suerte para todo el año, los checos colocan las escamas de carpa debajo de cada plato en la mesa navideña, junto con unas moneditas para atraer el dinero.

En la mesa a menudo se encuentran también obleas planas y secas que se sirven con miel, y la trenza navideña, con pasas y almendras. No pueden faltar ni las galletas y dulces típicos de la fecha que se preparan en las casas con varios días y hasta semanas de anticipación. Otra costumbre consiste en cortar una manzana roja por la mitad. Si al abrirla aparece una estrella linda, la familia gozará de buena salud todo el año.

Algunas personas mantienen hasta hoy la tradición de ayunar el día de Nochebuena. La leyenda dice que quien logre abstenerse de la comida (o de la carne) durante ese día, por la noche podrá ver un cochinillo dorado que le brindará buena suerte. Además, la tradición dice que la cena no debe servirse hasta que salga la primera estrella. Después de la cena, y tras escuchar el sonido de la campana que anuncia la llegada del niño Jesús (Jezísek), las familias se reúnen alrededor del árbol de Navidad decorado e iluminado. Allí abren los regalos que el niño Jesús les ha traído.

Más adelante, algunas familias checas asisten a la misa de Nochebuena. La más popular es la misa compuesta por Jan Jakub Ryba, organista, maestro y director del coro de la iglesia de Rozmitál pod Tremsínem. En los hogares los checos también escuchan o cantan villancicos. Otra tradición es la de hacer barquitos con media cáscara de nuez, colocar encima una pequeña vela y dejarlos flotar hasta que las velas se apaguen. El dueño del barquito cuya vela tarde más en apagarse, tendrá una vida más prolongada. Las jóvenes solteras también pueden pararse de espaldas a la puerta y lanzar un zapato hacia atrás. Si la punta al caer mira hacia la puerta, la tradición dice que se casarán en menos de un año.

El 25 de diciembre es un día tranquilo cuando se visita a los familiares más cercanos. Las fiestas navideñas finalizan oficialmente el 26 de diciembre con la celebración de San Esteban. La costumbre es comer un plato que lleve oca. Por las noches suelen celebrarse fiestas para divertirse con amigos, lo que este año no será posible. Asimismo, la Nochevieja suele festejarse en compañía de amigos en restaurantes, bares, fincas, centros de recreo en las montañas o directamente en las calles y plazas de las ciudades. Esta vez, por las medidas que incluyen el toque de queda, las personas darán la bienvenida al año nuevo de manera más tranquila, quedándose en casa, mirando los programas de diversión en la televisión, jugando juegos de mesas, entre otras actividades.

Si quieren vivir una atmósfera navideña checa más de cerca, pueden mirar las imágenes de Josef Lada, uno de los pintores más destacados en la historia del país. Nació en diciembre de 1887 en la localidad de Hrusice, en Bohemia Central, en un pueblo pequeño que no llegaba a los mil habitantes. En su obra encontrarán niños jugando en la nieve, pueblos pintorescos, ambientes festivos propios de la Navidad y diferentes tradiciones navideñas, según sus recuerdos de la niñez en el pueblo. Se trata de dibujos sencillos, pero poéticos, bellos, con motivos paisajísticos y figuras inconfundibles que transmiten la felicidad.

Fuentes: Espanol.radio.cz-1Espanol.radio.cz-2. Foto 1, foto 2, foto 3, foto 4.

Exposición única de la obra de Rembrandt en Praga

En el lindo edificio de estilo rococó del palacio Kinský, ubicado en la Plaza de la Ciudad Vieja en la capital checa, se lleva a cabo una exposición excepcional denominada Rembrandt: El retrato de un hombre. Su inauguración fue planeada para la primavera de este año, sin embargo, por la pandemia se aplazó y finalmente se celebró el 25 de septiembre. Desafortunadamente, la exposición duró abierta tan solo dos semanas hasta que, por el creciente número de contagiados, las instituciones culturales tuvieron que cerrar sus puertas otra vez. Dado que este proyecto se estaba preparando durante varios años, en noviembre la Galería Nacional de Praga decidió preparar una versión virtual de la exposición, incluyendo un recorrido en 3D. Los vídeos fueron publicados en las redes sociales de la Galería. Y en estos días, el público general tiene otra vez la posibilidad de adentrarse en el mundo del arte de este célebre pintor y grabador neerlandés visitando el palacio Kinský en Praga.

Nunca antes los amantes del arte pudieron ver en el país tal cantidad de destacadas piezas artísticas de Rembrandt y sus seguidores. Según los organizadores, un evento de importancia similar probablemente no se repetirá en décadas. En total, se exhiben diez pinturas y más de 50 trabajos en papel de Rembrandt, siendo la imagen central y principal el cuadro denominado El erudito en la sala de estudio, del año 1634. Es el único cuadro del pintor que existe en la República Checa, y habitualmente forma parte de la exposición permanente denominada Maestros antiguos en el palacio de Schwarzenberg en Praga.

La obra de Rembrandt se destaca por su poder de meterse por debajo de las cosas y captar el espíritu humano, presentar no solo la apariencia física de alguien, sino sus sentimientos y el dramatismo de su vida interior que queda reflejada en la expresión. Los personajes retratados miran a sus espectadores, están como vivos.

Durante el recorrido los visitantes pueden conocer la trayectoria del pintor, es decir, pasar por tiempos en que comenzó hasta sus años más célebres y la producción posterior de obras de madurez y el dominio de la luz y el color. La muestra incluye también los dibujos y gráficas del pintor que fueron muy valuados ya durante su vida. De hecho, dado que Rembrandt nunca abandonó su país natal, en el exterior fue más conocido como un gráfico. Hasta ganó bastante dinero publicando una serie de sus gráficas en altas cantidades. En general, su obra incluye retratos, especialmente autorretratos, pero también paisajes y cuadros con temas mitológicos y bíblicos.

A la vez, la exposición pretende mostrar la huella y la influencia de Rembrandt en el mundo actual. Por tal razón, es posible observar también cuadros de sus seguidores y artistas contemporáneos que interpretan de maneras distintas y modernas su obra. Entre ellos, se encuentran piezas de Jan Lievens, Gerrit Dou, Ferdinand Bol, Govaert Flinck o Christopher Paudiss.

La Galería Nacional de Praga realiza este proyecto en cooperación con Wallraf-Richartz-Museum de Colonia sobre el Rin para conmemorar el aniversario de 350 años desde la muerte del pintor (1606 Leiden – 1669 Ámsterdam). Diferentes museos prestaron algunas piezas para el evento. Se trata, por ejemplo, del Museo Metropolitano de Nueva York, la Galería Nacional de Londres, el Museo del Prado de Madrid, el Museo Rijksmuseum de Ámsterdam y el Albertino de Viena, pero también aparecen obras de colecciones privadas. La exposición finalizará el 31 de enero de 2021 y no se podrá ampliar.

Más información sobre la exposición encontrarán en la página web de la Galería Nacional de Praga aquí.

Otras fuentes: Kulturio.czViviendoPraga.com, NuevoPeriodico.com, Irozhlas.cz. Foto 1-3.

Fotos del encuentro celebrando la Fiesta de San Nicolás

No solo en la República Checa, sino también en Colombia los niños de los compatriotas y otros amigos del país celebraron la Fiesta de San Nicolás, si bien esta vez de manera no tradicional. Por la situación epidemiológica actual no se pudo contar con los personajes típicos de la fiesta, es decir con Mikuláš (como se le dice a San Nicolás en checo) y sus acompañantes, un ángel y un diablo. El sábado 5 de diciembre a partir de las 3 de la tarde tuvo lugar un encuentro virtual, organizado en cooperación con la Embajada de la República Checa en Colombia.

La directora de Asocheca, señora Eliška Krausová, dio la bienvenida a todos los participantes, se escucharon los villancicos cantados en checo, inglés y español, y posteriormente los niños empezaron a decorar las galletas de Navidad de diferentes formas. A la vez, se recordó la tradición de San Nicolás, y al final del encuentro los niños probaron sus propias obras creativas que hicieron usando crema (roja, blanca y verde) pintando las galletas. Además, los niños recibieron otro regalo especial de la Embajada checa – el acceso a los episodios de la célebre teleserie animada checa denominada Pat y Mat (en el enlace: dafilms.com/film/12473-pat-mat-winter-fun).